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Dipler no es una página que nació tal y como la conocéis hoy, de hecho la que es hoy Dipler nació bajo el nombre de Bit’n'Byte y poco a poco fui adquiriendo los dominios de dipler.org y dipler.com y esto, ¿por qué?, se preguntarán. Hace ya cuatro años fundé con unos amigos una página web en formato de blog de contenidos generales llamada Dipler, esta página, si bien no consiguió llegar a tener un gran número de visitas diarias (los mejores días no llegaba a 100 usuarios), en relativamente poco tiempo consiguió un hito nada fácil de conseguir llegar a la portada de Menéame con un artículo escrito por Jaime Ochoa:


Esto nos propició en menos de un día, concretamente en unas pocas horas, la friolera de más de 3.000 visitantes únicos, lo cual para mi y para mis compañeros editores nos pareció una auténtica barbaridad. Esperábamos que de todas esas visitas al menos un porcentaje se viese atraído por el contenido de la página y que siguiesen visitándonos, desafortunadamente eso no pasó, al menos en la medida que nos esperábamos, cayendo las visitas de nuevo de forma abrupta a un punto similar al anterior, es decir, en un día aumentó en un 3.000% el número de visitas y al día siguiente cayó de nuevo a la normalidad.

Relativamente poco después de este suceso, desafortunadamente y por motivos de falta de tiempo de los componentes del equipo, la página original de Dipler murió y naciendo así, el 21 de julio de 2008, la página que hoy conocéis y cuyo principal editor soy yo. Esta página volvió a alcanzar los últimos puestos de la portada de menéame y de bitácoras alguna que otra vez, pero en ningún momento se volvió a repetir dicho efecto de una forma tan pronunciada hasta el pasado viernes 11 de febrero de 2011.

El día 11 de febrero a las 10 de la mañana, entré en el sistema de estadísticas de Google Analytics y me llevé una sorpresa al ver que el número de visitas del día ascendía a algo más de 2.000, sobre todo si tenemos en cuenta que el número medio de visitas de esta página web es de unos 300 usuarios al día.

Rápidamente se me vino a la cabeza el ya conocido por nosotros “Efecto Menéame“, pero para que eso sucediese tendría que estar, no solo en portada, sino en una de las primeras lineas de la página. Esto se me antojaba extraño, porque el último post que había publicado hasta esa fecha era Diary 0.2.1 (10/02/2011), el cual, ni mucho menos era propio de una portada de Menéame, ya que no era una noticia relevante, ni mucho menos  por muy útil que les parezca a algunos dicha utilidad. Así que decidí seguir investigando en Google Analytics para ver de dónde procedían las visitas (quizá debería haber hecho eso desde un principio, pero nadie es perfecto).

Tras ir al apartado de fuentes de tráfico vi que la inmensa mayoría de las visitas provenían referenciadas desde Google, lo cual se me antojaba aun más extraño que el hecho de que el artículo que contaba las últimas novedades en Diary 0.2.1 hubiese sido portada en Menéame. Tras indagar un poco más vi que las palabras claves de acceso a la página que estaban redireccionando a esta página esa ingente cantidad de tráfico  eran “Thomas Edison“.

O todo el mundo tiene que hacer un trabajo sobre Edison al mismo momento o, sinceramente, no se me ocurría qué podía estar sucediendo. A todo esto las visitas la casi llegaban a las 3.000. Minutos más tarde entro en Google y me encuentro con el siguiente Doodle:

¡Ya está! Esta era la respuesta que estaba buscando, se celebraba un evento relacionado con Edison y uno de los artículos de este blog aparecía bien posicionado bajo esas palabras clave, de hecho la imágen que encabezaba el artículo aparecía la primera de todas en Google Images.

Dado que los Doodles suelen estar online por un periodo de 24h o más (dado que México, venezuela,… son países en los que se habla también el español y hay una gran diferencia horaria), me planteé muy seriamente si mi humilde servidor compartido, que no es capaz de cumplir los requisitos de velocidad de algunos buscadores, sería capaz de atender todo el tráfico que se avecinaba sin caerse, sobre todo teniendo en cuenta que hay varias páginas alojadas en mi cuenta y supongo que lo mismo en las de los otros usuarios. Para minimizar el consumo y los tiempos de despachado de páginas, habilité rápidamente todos los sistemas de cacheado que tenía a mi disposición, ya que mil visitas por hora es una cifra bastante elevada para un hosting compartido. Tras esto me acordé del post “cómo aguantar una portada de Menéame” y me dispuse a cachear la página el sitios externos por si tenía que redirigir el tráfico desde la página principal.

Sorprendentemente el servidor aguantó estoicamente durante 36 horas aproximadamente y soportando de media unas 1.000 visitas por hora, llegando a alcanzar las 26.394 visitas el día 11 de febrero y 9.868 visitas el día 24 de febrero. Mi más sincera enhorabuena al personal de Dreamhost y de los desarrolladores del plugin super caché para WordPress.

De nuevo, ingénuo de mí, pensé que alguna de esas visitas se convertiría en asiduos a la página, pero de nuevo, esto sucedió de una forma muy leve. No obstante, es impresionante el poder de algunas páginas web véase, en este caso,  Google a la hora de redireccionar visitas de un lado para otro.

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Categoría Internet, Reflexiones | 4 Comentarios »